Pulsonome és l'espai de Holostum dedicat a desenvolupar aplicacions i experiències. És un marc conceptual i tecnològic basat en una simple idea: els sistemes vius funcionen mitjançant ritmes i freqüències.
"Si vols comprendre l'univers, pensa en termes d'energia, freqüència i vibració."
—Nikola Tesla
Explorem com utilitzar ritmes dissenyats de forma conscient per facilitar regulació, coherència i connexió.
MÉS ENLLÀ DE LA MÚSICA…
Pulsonome no es música para relajarse, es ritmo y frecuencia estructurada para regular el estado de ánimo.
La música puede evocar recuerdos, emociones o estados asociados a experiencias previas. Las meditaciones guiadas suelen proponer imágenes, conceptos o narrativas internas.
Pulsonome trabaja en otro nivel.
No busca imaginar, ni sugerir, ni conducir la mente hacia un contenido predeterminado.
Reduce el sonido a sus elementos estructurales más básicos: frecuencia y pulso.
Mientras la música expresa, Pulsonome propone un marco rítmico estable con el que el sistema nervioso puede interactuar sin interferencia narrativa.
Los estilos del Sonido
Siempre estamos rodeados de sonido...
Y no todos los sonidos nos afectan por igual.
La calidad es la forma en que vibran en nosotros, cómo los percibimos.
Pulsonome organiza el sonido en distintos estilos porque cada persona resuena de manera diferente. Algunos encuentran calma en la naturaleza. Otros conectan con la vibración metálica de un cuenco, el pulso de la percusión o la neutralidad del ruido blanco.
Cada estilo cumple una función estructural concreta dentro del sistema, pero la experiencia es profundamente personal.
Los estilos no cambian el objetivo —la regulación de un estado— sino la textura con la que el pulso se presenta. Un mismo ritmo puede sentirse orgánico, profundo, etéreo o mecánico según el lenguaje sonoro que lo sostenga.
Los sistemas vivos funcionan mediante ritmos:
El corazón late. La respiración oscila. El cerebro opera con patrones eléctricos mensurables.
La neurociencia ha mostrado que los estímulos rítmicos pueden influir en el estado fisiológico, por lo tanto, en el estado de ánimo. El fenómeno de sincronización describe la tendencia de los sistemas oscilatorios a ajustarse parcialmente cuando interactúan.
Sonidos lentos pueden favorecer relajación. Ritmos rápidos pueden aumentar activación. La relación entre sonido y estado no es especulativa: está documentada en psicología, fisiología y acústica aplicada.
La física moderna describe la realidad no como objetos estáticos, sino como sistemas de energía en movimiento.
La oscilación no es una excepción: es una propiedad estructural de muchos sistemas naturales.
Cuando dos sistemas rítmicos interactúan, puede producirse sincronización. Este principio se observa en experimentos con metrónomos, en biología celular y en dinámicas colectivas.
Los sistemas vivos no sólo responden a estímulos externos. También generan ritmos propios.
En sistemas complejos, las interacciones no siempre son unidireccionales. La influencia puede ser pequeña a nivel individual, pero los efectos colectivos pueden mostrar dinámicas emergentes.
La pregunta que exploramos no es si un individuo puede modificar la realidad, sino qué ocurre cuando muchos sistemas coinciden en un mismo ritmo.
Ondas cerebrales y ritmos neuronales
El cerebro funciona mediante actividad eléctrica organizada en patrones rítmicos conocidos como ondas cerebrales. Estas oscilaciones pueden medirse mediante electroencefalografía (EEG) y se agrupan en diferentes rangos de frecuencia, como delta, theta, alfa, beta o gamma.
Cada rango se asocia habitualmente con distintos estados funcionales, como el sueño profundo, la relajación, la atención o la actividad cognitiva intensa.
La investigación en neurociencia ha observado que estímulos sensoriales repetitivos, especialmente auditivos y rítmicos, pueden influir en la actividad neuronal mediante fenómenos de sincronización parcial conocidos como entrainment.
Pulsonome explora esta relación desde el diseño estructural del ritmo, sin buscar inducir estados específicos, sino ofrecer patrones estables con los que el sistema nervioso pueda interactuar.
Variabilidad de la Frecuencia Cardíaca (HRV)
La variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV, por sus siglas en inglés) es la medida de las pequeñas variaciones en el tiempo entre un latido y el siguiente.
Aunque el corazón pueda parecer regular, los intervalos entre latidos no son idénticos. Esta variabilidad refleja la interacción dinámica entre el sistema nervioso simpático y el parasimpático.
Una HRV adecuada suele asociarse con mayor capacidad de adaptación fisiológica, mejor regulación emocional y equilibrio autonómico. Por el contrario, una variabilidad reducida puede relacionarse con estados prolongados de estrés o activación.
Diversos estudios han explorado cómo estímulos rítmicos, respiratorios o auditivos pueden influir en la HRV, modulando la actividad del sistema nervioso autónomo.
Pulsonome investiga el ritmo como posible herramienta para interactuar con estos procesos de regulación.
Sistema nervioso autónomo
El corazón está regulado por el sistema nervioso autónomo, compuesto por dos ramas principales: el sistema simpático y el sistema parasimpático.
El sistema simpático participa en las respuestas de activación y alerta.
El sistema parasimpático favorece la recuperación, el equilibrio y la conservación de energía.
Ambos sistemas interactúan de forma continua para mantener la estabilidad del organismo.
Diversos estudios han observado que determinados estímulos auditivos rítmicos pueden influir en la actividad del sistema nervioso autónomo, generando cambios medibles en parámetros como la frecuencia cardíaca y la variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV).
Pulsonome investiga esta relación desde una perspectiva estructural del ritmo.
las APPs de Pulsonome
Las aplicaciones derivadas de Pulsonome exploran estos principios en distintas escalas:
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MOOD PULSE: es una aplicación que reproduce sonidos con frecuencias optimizadas para equilibrar el estado de ánimo. (En fase final de desarrollo). -
GAIA PULSE: es un modelo que reproduce el sonido de ritmo del latido de la Tierra para sincronizar a las personas. (En fase de desarollo). -
MOM PULSE; es una aplicación que reproduce sonidos afines a los recién nacidos, como el sonido del corazón en distintos ritmos. (En fase de diseño). -
OTRAS LÍNEAS: Estamos explorando diferentes escalas y distintos propósitos, como el trabajo en equipo (TeamPulse) o la conexión y la sintonia entre las personas (LovePulse).
Pulsonome:
Un mismo pulso, distintas formas de sentirlo.
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